miércoles, 15 de enero de 2014

Ainsss mamita que se sale todo!!

MIS CAGUETILLAS

No se qué contar sobre esto. No soy una persona que tenga un “estrogamo” (como diría La Pili) muy estable. Mi cuerpo es un manojo de nervios y descontroles. Yo siempre le echo la culpa a La Pili por como come y bebe, pero en realidad ninguna de las dos en nuestro control del cuerpo hacemos una gran dieta mediterránea.

El caso es que sufro de eso llamado “Caguetillas”. ¿Qué eso eso? Pues irse de wareta, echar el chocolate derretido, el vómito culo-bajo, visita a Roca…como lo queráis llamar, es decir, diarrea.

La cuestión es que cuando notas que la cosilla está un poco irritada sabes que salir de marcha, tapas, copas o simplemente a bailar es un problema seguro, seguro, segurísimo.

No os voy a contar ninguna anécdota sobre esto, sino que os voy a decir lo que pienso cuando me encuentro “irritada” y La Pili decide que eso no es un problema, y que hay que salir de copas o marcha.

La cosita es verse en un pub o bar tomando algo, y tu vientre hace “arrgg”. Cuando tiembla sin sonido tu ya sabes que o corres a lo “bip, bip” del Correcaminos o lo mismo cuando te levantes sentirás un calor inmenso recorriéndote desde las braguitas hasta las piernas a lo Volcano, pero la lava en vez de ser roja es marrón chocolate. Hay veces que el “arrgg” se convierte en sonido, y es justo cuando una de tus amigas o amigos lo ha escuchado y te dice “tienes hambre, ¿eh?” y yo tengo que contestar con una cara más amarillenta que un chino estreñido diciendo “siii”.

La situación es la siguiente: sientes la llamada del señor Roca en tu interior y decides ir lo más rápido posible y con el disimulo más bonito que se pueda imaginar (sonriendo) vas al baño. Lo mejor es cuando te encuentras que está ocupado (porque el servicio de chicas siempre está lleno, aunque sea de un extraterrestre morado o por Gandalf el blanco) y tienes que meter tu vientre a lo modelo Pasarela Cibeles y retorciendo las piernas a lo trenza Pipi Lanstrong, y por supuesto en tu cara se refleja la cara de Gargamel con cejas incluidas. Consigues entrar en el servicio, después de haber maldecido y echado una mirada de radiografía asesina a la que sale, te encuentras que la muy guarra no ha tirado de la cisterna y hay una minipiscina de champán en el wáter en vez de agua transparentosa. Lo mejor no es ver eso, sino que el servicio en si está más lleno de caquita que los cagaderos de perros (que, por supuesto, están hiperlimpios, pues sus dueños no los llevan a cagar allí).

Ya os he descrito la situación…ahora voy a la acción.

Cierras la puerta del baño y decides que allí tienes que echar tus primorosos desechos bien ingeridos por tu boca. La pregunta que te haces es ¿cómo?

1-      Primero pienso en subirme al water y ponerme en cuclillas y hacerlo. El problema está que entre bragas bajadas, pantalones por los tobillos, manteniendo la postura y equilibrio y el intentar no tocar nada del water…pues la verdad, o caes dentro del water y te tragas todo lo que no querías tocar o tocas water quieras o no quieres para apoyar tu espalda y no caer.
2-      Como yo no tengo equilibrio esa opción anterior no me es válida. La segunda opción es ponerme en cuclillas desde el suelo, pero seguro que mi pantalón o falda, bragas o mis propios miembros traseros tocarían el water, ya que me pesa el culo y me haría que fuese cayendo poco a poco, a cámara lenta, hacia atrás…así que ésta tampoco me vale.
3-      La tercera opción es más guarra y asquerosa que las anteriores, y esa es la que escojo siempre. El porqué: pues porque no tengo equilibrio…con las otras opciones siempre caería y acabaría manchada. Esta opción es la de coger y limpiar el water con un poco de papel (si es que hay, a parte de haber tirado antes de la cisterna) y después recubrir todo el water de papel, es verdad que se tarda más en hacerlo que las otras dos opciones, es verdad que seguro que pillo una infección, pero también tengo que reconocer que con mi dolor del “arrgg” necesito estar sentada, relajarme (dentro de lo que cabe) y echar mi comida favorita al inodoro. Es decir, que mi opción es limpiar, recubrir el water de papel y sentarme.

Mientras estoy dentro de un servicio público pienso lo maravilloso del mundo, lo bonita que es la vida e intento no mirar lo bonito de la decoración del servicio, ya que si los azulejos hablaran…serían capaces de matarme del susto allí dentro. Ya sabéis lo bonitos que son los servicios que no son el tuyo propio. Normalmente suelen ser más antiguos que el comer con las manos y más limpios que un niño en un parque con barro, así que lo mejor es obviar la decoración y crear tu mundo a lo “Alicia en el país de las maravillas”.

Bueno, lo dicho, contarme ustedes algo que también os suela pasar como a mí o alguna anécdota de un servicio público.




2 comentarios:

  1. Jajaajajajajajajajajaajja!!! Llevo un rato descojonándome! Yo me enteré el otro día que hay gente que cuando va a un baño publico poner papel en el fondo del water, donde está el agüilla para que no se escuche el "plof" del mojoncillo al caer :DDDDDDDDD
    Un beso!

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    1. Yo también hago eso...pero no es para que no suele el pum pum sino para que no me salpique el agua en el culito.

      Muchas gracias por pasarte.

      kiss

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