sábado, 27 de junio de 2015

SOPLA, SOOOOPLAAAA

En esto que estoy yo conduciendo mi coche, cosa normal ahora, pero hace unos meses era impensable, pues no tenia ni quería. Voy conduciendo con mi amiga LaLoca de copilota y veo un control. Era una de mis primeras veces que conducía mi coche y va y me paran para hacerme un ¡CONTROL!

Yo que soy tan diva, hago como que no me he enterado y continúo adelante, pero el señor de verde me pita más fuerte y me hace señales de mimo dando a entender "metete por ahí". Yo que no hablo mimo ni lenguaje de signos no lo interpreto correctamente, es decir, me voy como a aparcar al lado de los conos en vez de meterme en el "supuesto carril" que hacían los conos.

La cuestión es que la petarda de La Pili, al verse envuelta en una situación tan incómoda y siendo un hombre la que lo paraba (y no era una discoteca como suele ser lo normal) se puso nerviosa y no sabía que hacer salvo poner cara de niña inocente y sonreír, así que desapareció y me dejó a mi, La Puri, a cargo de la situación. Mi compi LaLoca no sabía donde meter la cabeza, pero por suerte, ella hizo señas al agente de la ley y le dio a entender que "No ves que lleva una L en la parte de atrás"!!! (en español de toa la vida significa: es nueva y retrasada)

Así que el señor simpático, guapo, verdepinta y autoritario volvió a señalar hacia donde me tenía que dirigir. y como no, lo intenté, pero había un cono  

¡UN CONO! 

que me impedía ir hacia mi destino, y el señor agente me miró mal    ¡MAL! ¡A MÍ!

si, porque no era capaz de meter el coche donde me había dicho. así que al final, tuvo él que quitar el CONO y así pude casi, no atropellando a otro CONO por poco, meter el coche en el "supuesto carril".

Allí me esperaba otro agente de la ley, más autoritario que el anterior que me pidió que bajara el cristal del coche (esto si lo entendí, suerte la mía) y justo, ahí en público, me pidió que cogiese algo y que lo abriera. Era como un pito y me pidió (casi parecía una escena de cine porno) que lo introdujera en una especie de cacharro.

Ahí que lo metí yo y me dijo ¡SOPLA, SOPLA! ¡SOPLA HASTA QUE TE LO DIGA YO!

y yo con lo fina que soy, me ruboricé pensando en otros soplidos y mismas recomendaciones (como la de "yo te aviso") y posé mis delicados labios de Yola Berrocal y soplé y soplé y soplé intentando no apoyar mucha carne en el pito, hasta que el señor agente de la ley me dijo ¡YA! y yo dejé de soplar.

El señor agente, me regaló el pito como recuerdo e hizo gesto raro, a lo cual LaLoca me dijo que arrancara y nos fuéramos...yo estaba tan estupefacta y temblando que arranqué y casi me llevé por delante el coche de los señores agentes que estaba aparcado justo al final del "supuesto carril".

Así es, ya he hecho un control, y no era un examen del instituto, facultad o de manipulador de alimentos...era de alcoholemia.