lunes, 1 de febrero de 2016

NO HAY REMEDIO QUE NO CURE LO QUE CURA LA FELICIDAD

En esto que La Campos y La Puri se marchan a casa después de una noche de desenfreno y locura saliendo de pub en pub, con La Pili pisándoles los talones intentando hacerse con el control para ligar con alguno y hacerse ganadora del trofeo estatal de un hombre en su cama…, perdón que me voy de la historia, pues eso, que La Campos y La Puri vuelven a casa…y no por Navidad, sino borrachas como ellas mismas a lo “mineralismo” haciendo más ochos que la carretera de las cabras, cuando de pronto La Campos sufre un percance.

No se si fue porque vio la parada de taxi próxima a ella, porque iba borracha, porque el taxista estaba wenorro (NO) o porque se meaba encima…la cuestión es que nos dirigimos al taxi y justo antes de la parada de taxi había, HAY, unos contenedores de reciclaje enclavados entre una baranda-acera y la carretera. Entre baranda-acera y contenedores hay sitio para que pase tres perros caniches y no más.

Pues ahí va mi Campos y se mete por esa estrechez para recortar camino dirección taxi, y mira tú por donde, que había una caja de cartón en mitad de la mini-acera. A esto que La Campos no la ve, tropieza con ella y cae dentro de la misma. Imagínate a La Puri viendo caer a su amiga de boca dentro de una caja de detergentes a cámara Formula 1 e intentando rescatarla…ella que no se podía mantener en pie. Comienzan las dos a partirse de risa y no son capaces ni la una de levantarse del suelo ni la otra de recogerla.

Lo mejor de todo, es que el taxista que estaba a tres metros de nosotras nos miraba pero en ningún momento hizo amago de salir a ayudarnos, y eso que luego, tras 10 minutos tiradas en el suelo intentando no reír cogimos ese mismo taxi para ir a casa.

La Pili no consiguió su objetivo de controlar mi cuerpo y ligarse a algún petardo, La Campos que tampoco ligó con tanta pluma cerca (salimos por el ambiente) y La Puri que nunca está por la labor, salvo que sea bailar y reírse….pues eso, ya que no pillamos cacho, al menos perdimos esas 300 calorías del jincamiento en las risas y sudores que nos dieron para intentar levantarnos del suelo y subir al taxi.









NO HAY REMEDIO QUE NO CURE LO QUE CURA LA FELICIDAD


11 comentarios:

  1. Me meooo jajajajjaja me duele hasta la mandíbula solo de imaginármelo! !!!!!

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    1. Más nos reímos nosotros intentando levantarnos....jajaja

      Kiss

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  2. Me meooo jajajajjaja me duele hasta la mandíbula solo de imaginármelo! !!!!!

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  3. Si es que el alcohol es muy malo! jajaja. Yo por eso no bebo nunca, que en Madrid encima de que te caes, te quitan el taxi. :DDD

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    1. Menos mal que había más de un taxi allí!! Pero aún así, después de la caída pensábamos que no nos iban a permitir subir...jajaja

      Kiss

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  4. Jajajajaja. De esto os vais a acordar toda la vida... Espero que la caja estuviese limpia, por lo menos.

    Por cierto, estás missing. A ver si te prodigas un poco más por aquí. Besotes!!!

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    1. Es verdad que estoy un poco perdida, pero prometo seguir escribiendo mucho más a menudo...es uno de mis propósitos de este año. La caja mejor no pensar en ella...miedo daba mirar si estaba o no limpia.

      Kiss

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  5. Para ver a tu amiga dentro de la caja, jajajajaja. Esa escena debió ser mítica.

    Saludetes.

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    1. Esa escena es como la de el Sexto sentido del niño diciéndole que ve espíritus a Bruce Willis...pues es igual...memorable.

      Kiss

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  6. Creo que nunca he estado tan borracha, que bueno que no les paso nada grave :D

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    1. Lo mejor de todo es que nos bebimos tres cervezas. ¿qué llevaban para que nos sentaran tan mal? Ni idea. Gracias por pasarte.

      Kiss

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